Un mensaje. Todos los destinatarios.
Y cada mensaje queda como una solicitud en Capta, con su responsable y su estado. Las respuestas vuelven al mismo lugar.
Lo que el equipo de producto liberó para que gestiones mejor tus procesos.
Y cada mensaje queda como una solicitud en Capta, con su responsable y su estado. Las respuestas vuelven al mismo lugar.
El botón que pulsa el cliente decide por dónde sigue el caso.
Cada persona elige cómo ve Capta. La preferencia es suya, no de la cuenta.
Pones el correo o la plantilla de WhatsApp, eliges a quién y envías. Cada mensaje queda como una solicitud, con responsable y estado.
Tu gente arma y cambia los flujos sin pedirlos. Drag and drop, sin programar.
Y puedes comprar una línea para llamar a Estados Unidos o República Dominicana.
Se configuran dentro del proceso: cada mes, al cliente al que le toca pagar. Sin que nadie escriba.
Te decimos si ya entra en tu plan o va aparte, y la vemos sobre tu propia operación.
Escríbenos →Sin compromiso · Sin cláusula de permanencia · Empieza por un proceso, crece a tu ritmo